Vivo por la voz del niño
que lo vio todo, que lo amó todo,
para recordarse el resto de su vida,
que no quiso conquistar el cataclismo,
y juega por las noches con
amigos invisibles.
Me veis con este traje
que no deja de tejerse y de sudarse,
cada vez menos impetuoso en mi viaje,
vehículo de amante y también
cuero de vino.
Arrastro sombras decepciones
que separo en partes
y siendo fiel a mi luz se difuminan,
aranceles del destino que
nace y muere cada día.
No queda otra manera,
todo continúa, después de cien muertes,
todo continúa, alrededor de una
o mil ciudades, todo continúa
siendo un mal negocio, un abuso
o una alegría.
Me recuerdo entre olvidos y abandonos,
entre puertas que de repente se abren,
y otras para las cuales
ya no busco más la llave.
Si he llegado al sinuoso ecuador,
que no es tan limpio ni tan recto
como aparece en los mapas,
por qué no poder volver de nuevo
a ser quien era, antes de continuar
con otro traje, invisible quizá,
y pasar de esta divina misión, de este ultraje,
de la adquirida mentira
a reencontrarme
por la voz del niño,
que lo vio todo, que lo amó todo,
que ve y ama todavía.
Luchando porque nadie me robe ese deseo
que es mi vida.
Una esquina, unos versos, unos acordes de guitarra al compás de las luces de neón. Aceras, adoquines, kilómetros de asfalto y carretera. Las botas gastadas aprietan mucho más que antaño y el cuero de la cartera no huele igual que antes. Camisetas blancas de tirantes, arpegios con cuerdas de metal y el sudor de las paredes de un local más que se agita entre copas de vino y vasos de cerveza. La banda de los corazones solitarios hace tiempo que está de gira, dicen que pronto volverá por aquí, mientras la poesía intenta doblar los renglones torcidos de una realidad que se mueve demasiado deprisa. Vasos cortos de licorprohibido que baja por la garganta y macera en las tripas, una tarjeta de visita amarillenta con las esquinas gastadas, hemos llamado a tu puerta, hoy estás de suerte.
Después de su vigésimo aniversario 2004/2024, Absenta Poetas, continúa en la acción directa, combinando las ediciones de su revista con los recitales y conciertos. Vuelven años de pisar el mármol de los bares, pubs, salas, bibliotecas y librerías, la tierra sin techo que se viste al aire libre y las habitaciones de los poetas y músicos que siguen dando vida a este viaje con forma de proyecto de largo recorrido. Más de 17.000 ejemplares sueltos, que vuelan sin retorno, como testigos agradecidos de esta andadura que sigue mirando al futuro, para daros las gracias a todas y a todos los que apoyáis este compromiso. Velas, incienso, dos monedas para los caídos y un brindis para tod@s vosotr@s... Absenta Poetas, seguimos...
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