Una esquina, unos versos, unos acordes de guitarra al compás de las luces de neón. Aceras, adoquines, kilómetros de asfalto y carretera. Las botas gastadas aprietan mucho más que antaño y el cuero de la cartera no huele igual que antes. Camisetas blancas de tirantes, arpegios con cuerdas de metal y el sudor de las paredes de un local más que se agita entre copas de vino y vasos de cerveza. La banda de los corazones solitarios hace tiempo que está de gira, dicen que pronto volverá por aquí, mientras la poesía intenta doblar los renglones torcidos de una realidad que se mueve demasiado deprisa. Vasos cortos de licorprohibido que baja por la garganta y macera en las tripas, una tarjeta de visita amarillenta con las esquinas gastadas, hemos llamado a tu puerta, hoy estás de suerte.
Después de su vigésimo aniversario 2004/2024, Absenta Poetas, continúa en la acción directa, combinando las ediciones de su revista con los recitales y conciertos. Vuelven años de pisar el mármol de los bares, pubs, salas, bibliotecas y librerías, la tierra sin techo que se viste al aire libre y las habitaciones de los poetas y músicos que siguen dando vida a este viaje con forma de proyecto de largo recorrido. Más de 17.000 ejemplares sueltos, que vuelan sin retorno, como testigos agradecidos de esta andadura que sigue mirando al futuro, para daros las gracias a todas y a todos los que apoyáis este compromiso. Velas, incienso, dos monedas para los caídos y un brindis para tod@s vosotr@s... Absenta Poetas, seguimos...
CANCIÓN DE LOS HONGOS de MAXI DE LA PEÑA
Caminar entre luces como hongos,
recorrer el vertedero descalzo,
enterrar fantasmas en la noche,
desnudar lo más abyecto que enturbia.
Un itinerario tortuoso para no encontrar
una brizna de esperanza.
Los hongos pueden contener veneno
habrá que identificarlos pese a su belleza.
2 DE MAYO _RECITAL de ABSENTA POETAS de POESÍA del SIGLO XIX
Con motivo de los actos de celebración del 2 de Mayo de 1808, en la localidad de nacimiento del Capitán Pedro Velarde (Camargo), Absenta Poetas se vestirá para la ocasión con ropajes del 1808 y ofrecerán al respetable un recital de poemas del siglo XIX.
Os esperamos a todos !!
2 de Mayo, 11:45 , Plaza de la Constitución (Maliaño)
VERSOS (II) de ALEJANDRO REBOLLO
II
Pequeña silva
ya bajaba la tarde
por su camisa desabrochada
sus luces ya encendidas,
y en un adoquín, reflejos tardíos
pálidos como un fantasma de agosto;
hundiéndose, en una calle sin gente.
Ya bajaba la tarde
escuchándote cantar
por tus muslos, tu tripa
tus ojos breves de resistencia
ya provocabas a la lluvia, al sol
un delicioso trueno en su boca.
Estallaba la vida
frágil como una flor seca en un libro.
Signo al cristal la parte
de la otra parte tuya
y me dices que a esa altura del tiempo
te sientes inspirada
que ves como un río suena en un bosque
que oyes a las piedras vivir hablando
un idioma oculto en la sed de un siglo.
Pequeña silva
ya bajaba la tarde
por su camisa desabrochada
sus luces ya encendidas,
y en un adoquín, reflejos tardíos
pálidos como un fantasma de agosto;
hundiéndose, en una calle sin gente.
Ya bajaba la tarde
escuchándote cantar
por tus muslos, tu tripa
tus ojos breves de resistencia
ya provocabas a la lluvia, al sol
un delicioso trueno en su boca.
Estallaba la vida
frágil como una flor seca en un libro.
Signo al cristal la parte
de la otra parte tuya
y me dices que a esa altura del tiempo
te sientes inspirada
que ves como un río suena en un bosque
que oyes a las piedras vivir hablando
un idioma oculto en la sed de un siglo.
RASCA LA CÁSCARA de MARIANELLA FERRERO
Semilla plantada en tierra esteril
encapsulada de esperar la luz, prieta y aspera
asi se siente la espera dramática de los dias.
Los dias que se hacen rectos caminos repetidos
los caminos recorridos tienen fin?
La especie humana amnésica y viral
conforma un conglomerado de rostros lívidos
una masa deforme de ojos de ciclope perdido.
Épocas de mala magia para las almas libres
cementerio de pantallas en pozos de basura.
Asi lucimos las desgracias,
como escapularios redentores
y buscamos la salvación en nuestro interno corazón.
Pero es tiempo de caminar y correr con el corazón en la
mano
sacarlo a ventilar para que sane al aire libre.
Rascar la cáscara,
rascar la cáscara.
Me imagino la utopia como una fila de corazones ardiendo
una manifestación de vísceras palpitando a cielo abierto.
Delgado hilo entre la cordura y la osadía de estar loca.
El espanto de la realidad mercantil,
La sonrisa mueca de mis semejantes ateridos.
La espada victoriosa que sigue en la diestra del siniestro.
Rascar la cáscara,
rascar la cascara.
Aparecerá la herida derramando tu dolor
y la recogemos en megas para ejercer la supremacia
mareadas de post que compartimos
como si llegara el abrazo digital a tu lágrima viva.
Y el miedo, el coraje de sentirlo, el placer de repartirlo
como quien reparte flores de Baudelaire.
COMO HOJA QUE CAE de MIKEL LADO PEÑA
“Merecemos lo que soñamos”
Gustavo Cerati
Como hoja que cae y finaliza el estío,
el beso de la sirena que llega en tiempos de fuego
pasa deprisa y de puntillas,
como efímera calada del cigarrillo en el frente,
como ensoñación de naúfrago en la mar baldía.
Como palabra tardía en el ocaso de la despedida,
el encuentro inesperado con unos labios de ternura
nos nubla y nos turba,
como abrazo eterno interrumpido en la noche
como oculta senda tras la traviesa niebla.
Como verano de adioses demasiado colmado
el final de la estación logra sacarnos lágrimas frías
y abrazos, con sabor a nostalgias aún no vividas.
Como hoja que cae y finaliza el estío,
el beso es la palabra sin sonido que más quema,
sana mirada de locura sobre la sobriedad de la vida,
anhelo de esperanza que todavía me cautiva
mientras deseo tu vuelta y miro tu partida.
LA MIRADA PERDIDA de JUANJO GALÍNDEZ
El azul soporta
mágicos los pilares
del misterio.
Aquellos que buceasteis
sabéis bien
que la raíz
pertenece al olvido,
las ramas al abrigo.
Entre tanto vuela un simio
allende de la pradera
y pone en duda la vida
extraña, por ser de fuera.
Arranca gemidos,
mezcla alaridos,
se denomina “masa silenciosa”.
Ese azul tan familiar,
se contempla igual
que se atraviesa.
En el hondo no hay lugar
para el paso de los años,
el tiempo es un absurdo
teñido de azul.
Quienes traspasasteis las fronteras
lo sabéis bien,
nada vuelve a ser lo que era.
VERSOS de INES LARDERO
Perro al revés
pulso decoración del que alcanza tu sol.
Es el sol perdiendo su luz
es la luz
la agonía que pasa a ser una chica muerta en un accidente.
La bala que accede a su porquería
o lo era todo
igual de absurdo (igual de absurdo)
GARABATO de MIKEL LADO PEÑA
Garabateando la noche
con la misma tinta negra
vieja y oscura del pasado
apuras otro largo trago
humo de cigarro liquidado
un trozo de papel, reciclado
en fugaz haiku trasnochado
en dibujo loco y apresurado
en poema que será olvidado
en pedazos de sueños
rotos y despedazados
en el cenicero de esta noche
donde todo parece termina tirado
ECO de AVALON
Mi cuerpo yace inmóvil,
la mirada vacía,
mientras mi alma gravita,
se eleva, levita, vuela.
…eco…
Mi alma ¿dónde estará?
…eco…
Se perdió hace un momento,
se perdió con mis sueños.
¿Qué veo?
Vacío,
nada.
…eco…
¿Qué queda dentro?
Si te vas,
si te marchas.
OTOÑADA de MAXI DE LA PEÑA
Balada triste
Chopin al piano
Hojas muertas
Ancianos en duelo
Amantes de Teruel
Naturaleza mutante
Pintor romántico.
Sin prisas,
como un tren de vapor,
la otoñada se abre
a la luz desnuda.
III de ALEJANDRO REBOLLO
Perduraban los dolientes
enjuagando sus pies tristes
solicitando una estrella,
Naufragando su Jonás
engullido con el mundo
pereciendo en la ballena.
Yo, que a veces, abandonaba
tus átomos y tus células
quería arrojar metafísicas
Repartía mis maldades.
Y en la cena un Cristo herido
enjuagaba sus pies tristes.
Preguntó: ¿puedo arrojarme?
En otro cuerpo, en otro, en otro.
tengo miedo viernes santo.
CHAVELA de JAVIER PERALES
“Hay una cosa en la tierra más importante que Dios
y es que nadie escupa sangre para que otro viva mejor”
(José Alfredo Jíménez)
Aguardiente, desierto y madera
juntos son la voz de Chavela,
caricias que no existieron,
cartas boca abajo marcadas
sobre mesas de cantina bailan
al son de un piano desafinado.
Puñales afilados para corazones hambrientos
acostumbrados a sangrar en balde,
hacen que las penas con tequila pasen mejor,
la necesidad de ganar alguna vez
aunque sea haciendo trampas
la vistieron de cantante
de pies descalzos y poncho ceñido.
Una guitarra dulce de piel clara
que desgarra acordes suaves
cuenta las historias que sangra Jose Alfredo,
amoríos crecidos bajo techos de caña
que acaban llenando de llanto las noches más cálidas
en las que no existe ningún consuelo.
ABSENTA POETAS 6
Que se enteren todos que ya no hay voces con arrugas,
tampoco cortejos o vasos húmedos boca abajo,
ni Lorcas, ni Machados, ni Martín Fierro el Gaucho,
tan solo coplas de agua clara edulcorada,
flores artificiales en otras solapas,
pero que se enteren todos también
que desde los indios en la Sierra
hasta los mozos de la escuela
cantan todos por Chavela.
143 de ALEN KERISH
" He meditado a menudo sobre la muerte y
encuentro que es menor de todos los males".
Francis Bacon
Ni siquiera puedo mirar tu rostropues preso estoy del fango y del destrozo,
lo que antaño era un hermoso haz de luz
ahora es un sol errante que me quema,
lo que antes fue un leve soplo de viento
ahora se ha convertido en huracán,
lo que ayer fue grácil manantial de agua
hoy se vuelve tifón incontrolado.
Y en este día de sol, tu paisaje
cubierto de negras nubes sombrías
escapa volando de entre mis manos
como aquel transeunte solitario
cabizbajo ante este radiante sol,
como un barco sin velas que zozobra
a la deriva, cáscara de nuez.
Como un sutil pajarillo, pequeño,
desgasto mis fuerzas contra el destino:
ángel sin alas, cayendo al vacío.
UNIVERSO DE SATISFACCIÓN de JUANJO GALÍNDEZ
Dedicado a Bego
La luz lo inunda todo,
y tú
soplando, brisa que alisa las aristas,
ojos escudriñando duendes y enormes
en un universo de satisfacción.
Elevando el misterio,
seduciendo el encuentro
de los días que se besan.
Despistas lo aprehendido,
sugieres una nueva idea,
olvidada pero escrita
en mi breve historia
que desea siempre verte y conocerte,
más, a ti
como la nueva luz se siente,
sincera en un universo de satisfacción.
FUGAZ de MIKEL LADO PEÑA
Soledad extraña de una ola
templada de espuma que navega
entre rocas de ausencia
y arena negra de mil derrotas
susurrándote al oído
el olor a sal cautiva
de una salina abandonada
en la isla donde estás escondida.
LA VIE EN ROSE de MARIANELLA FERRERO
Las palabras hoy se llenan de improperios
no hace falta establecer un diálogo directo
un debate amplio
ni una reflexión mesurada.
Nos están jodiendo la vida
nos están apretando la garganta
y el grito que escuchamos lástima los pétalos de la inocencia.
Qué vamos a contarles mañana?
Qué vamos a inventarnos para justificar nuestra complacencia?
Qué hace falta para derogar el estado de las cosas?
Qué silencio esconde tus miserias?
Vemos crecer la soledad de las palabras perdidas
se pierden al callarlas escuecen,
ya son llagas que lucimos indiferentes.
El ébola? el cambio climático? el trabajo precario?
La estafa de la vie en rose.
El sistema nos toma en sus brazos
y nos acuna con sus imágenes tontas
y sus promesas de comodidad infinitas.
Nos controlan la medida del ombligo que miramos
Mientras tanto la historia va ocurriendo
y el ciclo vital de la barbarie se lleva por delante la alegria.
Pierde el control, descontrólate
Asume que es mejor perderlo que encontrarlo.
EREBO de AVALON
En ese lugar donde se alojan los impares,
en ese lugar, exangüe, vaga mi alma.
Donde brillan cristalinos los pétalos
tras el llorar de la aurora.
Donde el vaho atraviesa
y entumece los huesos
y eterno habita el frío que cala.
Donde la luna nunca duerme
y por todo sonido, el eco de la nada.
Arcano lecho de tumbas olvidadas.
Por toda labor el cansancio,
por siempre, amarga rutina, desesperanza.
Donde nada se espera, donde todo es la nada.
En ese lugar, en ése, vaga mi alma.
Versos de INÉS LARDERO
*
Bebí de tu lágrima gigante
me incluí en ella
dormí en tu máscara cual cosa
hecha por mí
entré en otros planetas de tu mano
besé tu automóvil
me perdí
pero prometí soltarte la mano hace ya mucho
tus dedos invocaban espíritus
que me deshilachaban.
Ya nadie te chupa los pies
eres como la lagartija a la que le cortan la cola
por treinta monedas
eres como la matrioska
cuya cara barnizan
por treinta monedas.
Versos de ALEJANDRO REBOLLO
I
En acordeón, su estirpe huida mano
invocando el genoma, la voz griega
lo anterior, lo que el nombre esconde, el canon,
lo que fui quizás, el raptor de Helena,
la sombra gris en el trigo, el otro lado,
sepultado en un vórtice de niebla.
Bajando Orfeo a los infiernos, raspando
el arpa oscura que durmió a la bestia.
Sol verde en el horizonte mirando
aquel último instante antes de verla,
acariciando el aire; caída en vano
hacía la noche, belleza muerta
de un rostro inmortal, el secreto largo
con que me adentré en la eterna tristeza.
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