AQUELLA NOCHE EN TUS BRAZOS de Óscar Domínguez
CORRUPCIÓN de Ángel Gómez del Pozo
El tiempo a veces pone en evidencia
la dignidad y la honradez fingidas
de quienes optan disponer sus vidas
en favor de su entera conveniencia.
Hay quienes compran traza y apariencia
llevando sus cabezas bien erguidas
para de después reunir como el rey midas
saciando así la sed de su opulencia.
Otros,,incluso a su alma ponen precio,
ya que fausto aún sigue existiendo
en la infausta contienda tenebrosa.
Calla el rico, el pobre y hasta el necio
mirando hacia otro lado y omitiendo
que la , transpariencia en el bien reposa.
Poema de Leire Brenan
Poema 68 de Alen Kerish
Con chapoteos inocuos
se le agotaban las fuerzas,
entre tanto, ojos oscuros
miraban tras la maleza.
El agua de los pulmones
por su boca de profeta
le salía a borbotones
mojando su barba infecta.
Rodeaba su cadáver,
entrerrado a tumba abierta,
un cuervo negro... la muerte
con su sonrisa siniestra.
Intentó cruzar el río
por una estúpida apuesta
y el barco de su destino
se hundió con ola funesta.
En algún lugar se ríe,
demente, su calavera.
Del bosque oscuro provienen
sombras con luces de velas.
Su alma de naufrago sigue
al séquito de tinieblas
hasta el lugar donde parte
el barquero hacia otra tierra.
(Incluido en en Nº10 de Absenta Poetas)
FOTOS de Agosto
En Mil Rosas, Oscar Dominguez (y la poeta Nieves Álvarez).
Presentación de poemario en la librería Gil
¿Hola Ke Tal?
EL TIEMPO EN UNA DIAPOSITIVA de OSCAR DOMÍNGUEZ
He descubierto
SURCOS DE VIENTO viernes 22 de junio
“Surcos del Viento” es un espectáculo en el que se fusionan poesía y música de un modo imprevisible, sin ningún guión ni ensayo anterior que condicionen la puesta en escena de sus tres componentes :
Juanjo Galíndez (Absenta Poetas) recitará poemas sin límite de registro ni líneas predefinidas.
Sergio Mier (perteneciente a la escuela de Óscar Herrero) desplegará sonidos de todas las gamas relacionadas con el flamenco a su guitarra.
Moisés Pellón calentará la tinaja (instrumento de percusión hindú), hasta alcanzar la temperatura adecuada, marcando ritmos de unión entre cadencias poéticas y sentimientos de la guitarra flamenca.
El Pub Urban servirá de lienzo para estampar el amplio colorido de esta propuesta para el viernes noche, dentro de la agenda artística y creativa de la calle del Sol para el Solsticio de Verano 2012.
PRESENTACIÓN EN TORRELAVEGA DE MIKEL LADO
El próximo JUEVES 7 de JUNIO (20:00) Mikel Lado estará en la librería DLIBROS de Torrelavega presentando su último libro de poesía "Como fugaces pájaros en jaulas de tinta" y recitando poemas de sus anteriores trabajos
(y algunos de su próximo proyecto) . Os esperamos!!
La EDITORIAL de ABSENTA POETAS Nº10
Javier Perales & Gerardo Ramos en el Café Tucan
PRESENTACIÓN DE ABSENTA POETAS 10
Nuestros Ganadores del Concurso de FACEBOOK
Dos (+1) en la carretera (En Directo)
Este Sábado 28 de abril a las 20:00, recital de poesía urbana y covers de rock y blues a cargo de Javier Perales, Gerardo Ramos + (?) en Pub Medina de Muriedas.
Fotografía: Mikel Lado Peña
Haiku (De Mikel Lado Peña)
Los huracanes
después de tu Mirada
son solo brisa
Extraído de su libro "como fugaces pájaros en jaulas de tinta"
RECITAL de MIKEL LADO PEÑA en MIL Rosas
RECITAL DE POESIA Y FLAMENCO con Juanjo Galíndez y Sesi Mier
VIVIR BAJO LA URGENCIA de Ángel Gomez del Pozo
Pequeño Recital. Mikel Lado (Poeta) & Antonio Rivas (Guitarra)
Pequeño Recital en Maliaño

LA ESPALDA DE LA NOCHE de Horacio Pettinicchi
EL SILENCIO EN TIEMPOS DE LIBERTAD de Ángel Gómez del Pozo
bat, bi, iru... BAKEA de Alen Kerish
FELIZ 2012 a todos
RECITAL POÉTICO de JUANJO GALÍNDEZ + CHOLO (Lazy)
Absenta Poetas despide el año con una nueva cita; MAHUMANA, un show especial en el que se unirán la poesía de Juanjo Galíndez y los acordes de Cholo, guitarrista del grupo Lazy, os esperamos para pasar un buena velada en vuestra compañía, será este viernes 30 a partir de las 22:00 en el PUB ZAPPA de la Calle del Sol, Santander.
Versos de Damián Bohemio
SUSPENDIDO RECITAL DE JUANJO GALINDEZ
INUTILIDAD de Carlos Sirvent
PARÍS BENDITA de Juanjo Galíndez

LA TEMPESTAD de Alen Kerish
EDITORIAL del NÚMERO 9
Descargaba las pequeñas jaulas una por una ayudado por otro operario, que al contrario que él no dejaba de hablar ni un momento, cualquier tema le valía para tirar del hilo. La imagen no era muy agradable; cajas cuadradas de plástico en las que se apretaban los conejos aún vivos que conscientes de su destino maldito no paraban de emitir chillidos agudos que crispaban aún más el ambiente de trabajo. La cinta transportadora conducía aquellos recipientes hasta una enorme trituradora donde se volcaban dejando caer a los animales. Los quejidos y el olor de los conejos se mezclaba con el sonido de los huesos rompiéndose al pasar bajo los rodillos de metal y con el fuerte hedor de la masa resultante. Aquello le deprimía demasiado, tanto que había acabado por aislarle del resto, se sentía como un verdugo.
Todas las mañanas eran iguales para él. Se levantaba a las 6:45 con la sintonía de Radio Nacional, no dejaba descansar los músculos ni un minuto más. Después de dibujarse con cafeína una mueca parecida a una sonrisa de pie en la cocina pasaba al cuarto de baño. Entonces procedía a su disciplina fija y metódica de aseo; ducha con agua muy caliente y afeitado en seco con maquinilla eléctrica. Seguido salía por la puerta y bajaba a la calle siempre por las escaleras, se metía en su camión y conducía tranquilo hasta el criadero. Una vez allí dejaba el vehículo cargando mientras apuraba otro café solo en el bar a la vez que leía la prensa en silencio. De vuelta en la carretera completaba la faena llevando la mercancía hasta el matadero. Pero aquel día en concreto en el que cumplía tres años en la empresa decidió tomarse un respiro, un cambio en su rutina. Empezó por cambiar el café por brandy para sentirse atrevido. Ayudó él mismo a cargar la mercancía soportando los gritos de los animales. Condujo media hora dando vueltas sin saber muy bien adónde ir, hasta que finalmente optó por la playa. Entró marcha atrás hasta la misma arena, abrió las puertas traseras y no paró hasta liberar a todos los conejos de sus jaulas. Se sentó en una duna, estaba satisfecho, veía a los bichos dar pasos inseguros en todas las direcciones ante la mirada aterrada de los curiosos. En un momento todos los animales decidieron correr hasta la orilla convirtiéndose en escasos minutos en una inmensa marea de color parda, hasta que sin remedio fueron desapareciendo de la superficie precipitándose uno a uno hasta el fondo. En un primer instante vio frustrada su oportunidad de redención, se mostró serio y extrañado, pero aquel gesto apenas duró un par de minutos. Finalmente comprendió que ellos mismos por primera vez fueron dueños de su destino final. Entonces fue cuando allí sentado con los pies descalzos comenzó a reírse a pulmón mientras los demás no dejaban de mirarle, no podían entender, no comprendían su lectura, él mismo igual que los conejos se sentía uno más de la manada, un humano por primera vez en años, capaz de sentir y reír.
El Padrino
PRESENTACIÓN DEL Nº 9 DE ABSENTA POETAS
Este próximo jueves presentamos nuestro el último número (9) de nuestra revista de Poesía gratuita ABSENTA POETAS. Pasaros y disfrutar de una presentación en la que habrá Música, Poesía y Canciones en directo, además de llevaros nuestro último número. Os esperamos.JUEVES 10 DE NOVIEMBRE, SALA BLACK BIRD c/Vista alegra 13, bajo. Santander, España.
AL MINERO de Ángel Gomez del Pozo
cuando la blanca luz de la costumbre
desertó sin previo aviso y de repente
para llevarse tu cándida inocencia.
Descendiste a la cueva del olvido,
desafiaste al domicilio de la muerte,
mientras el regio sol de los de fuera,
en boca de una mina quedó anclado y dolorido
velando tu regreso cada tarde.
Tus brazos quebrantaron mil montañas
en diurnas noches sin estrellas,
sin aullidos de lobo en luna llena.
Esquivaste la tragedia muchas veces,
lloraste al compañero sepultado,
pero aún les restaron fuerzas
a tus nublados pulmones
para exaltar el rigor y la dureza
y cantar radiante al cielo:
“Yo, yo soy minero”.
DELEGADA DE IMAGINACIÓN de Alejandro Rebollo
La noche entre los cristales del escaparate.
Un viento corriente se cuela en el sabor de tu boca
amargo como la tierra,
dulce como la luna.
Un verso de tus ojos vino a mi diapasón.
y así perdidos entre las sombras de la ciudad,
empecé a escribir palabra tras palabra.
Los bares despertaban nuestros pies al ritmo del rompeolas,
“ojala aquella chica me mire al pasar.”
Y mientras, tumbados en los rincones,
me di cuenta de que su pelo se mecía en mis manos,
como el tacto de la lluvia sobre el desierto.
Luego de regreso a casa,
el sol se llevó cada uno de los sentimientos
con la primera luz del alba.
Y yo borracho mientras sacaba las llaves,
me preguntaba si tu mala memoria,
recordaría mi nombre.
ODIO LAS CIUDADES DE CARECEN DE PIEDAD de Oscar Domínguez
que se levantan serias
con ese sabor metálico de la discordia
y los ojos enrojecidos de los lunes.
Un poeta escribe del mañana
con el hoy suspendido
en un punto y aparte
sin más reglas que la imaginación
y la realidad reprimida en los labios.
Las calles son a veces desiertos y otras selvas.
Hay sueños de cristal orgánico
y besos que rompen mi columna en dos
con la piel reflejada en el espejo
de los rencorosos.
Odio a las ciudades que carecen de piedad,
que te miran altivas desde sus tejados
como gigantes que se hacen pasar por molinos,
como la voz del lobo
en la piel del cordero
sonriendo por un agravio comparativo.
Busco laberintos sin nombres mitológicos.
Porque siempre la realidad supera la ficción
y no todos los héroes
son de Marvel o temen la Criptonita.
Un poeta escribe del pasado
creyendo en el futuro
con los ojos abiertos,
con tu risa clavada en mi verano
y el amor pendiente para septiembre.
BRINDEMOS de Mikel Lado Peña
que lleno de luz, un día, tanta oscuridad.
Que nos hizo recordar
como hacer pequeños barquitos y aviones de papel
que cruzaban con nuestras peticiones el mar,
los desiertos, las torturas, las alambradas
los barrotes de la injusticia y la impunidad.
Brindemos por quienes encendieron la primera vela,
a la que siguieron, afortunadamente, muchas más
que iluminan a los olvidados del derecho de ser humanos
y a los que perecieron por ellos, y no vamos a olvidar.
A los que necesitan palabras de aliento y esperanza
y estan sedientos de justicia e imparcialidad,
a los que están sentados sobre el poder
y ningún tribunal toca su sagrada impunidad.
A todos ellos llegara la pequeña llama viva
que entre las alambradas, nunca dejara de llevar,
las palabras que iluminen la tenebrosa noche
hasta que las luces de día y la razón vuelvan a brotar.
La vela no arde por nosotros, no, recordad
arde por todos aquellos
a los que no conseguimos salvar.
RECITAL DE JUANJO GALÍNDEZ
CONFESIONARIO II -FINISTERRE de Marianella Ferrero
Con un trozo de pan bastaba
Con un limpio vaso de agua
Pero te empeñaste en tenerlo todo
Ya no hay excusas ahora ni milagros
el trigo se ha secado,
el río está violeta de sangre,
y nada es lo mismo que nada
……………….hilvanaba palabras para no morirse de frío
GRUPO SALVAJE de Juanjo Galíndez
una mañana más
que la realidad se viste desnuda.
Los sentimientos siguen colándose
afluentes al viejo cauce
de mis deseos más sedientos...
Anoche olvidé quién bebía,
colmando mis comisuras
de Southern Confort.
Hemos llegado a la ciudad
más encorsetada al este del Pas, nena.
Compréndelo, había que pasar el trago
como fuera…
No tenemos prisa,
Tranki, alguien que empuña un colt con el mismo
pulso con que tú lees la prensa,
esculpe balas que no silban, acarician
el viento acordando vida entre sus cuerdas,
frente a frente en la calle polvorienta.
Stanich, fija su mirada en un
As de picas, no huele el peligro,
dejó Pucela
por varios líos de faldas,
deshonró algunas doncellas,
virgos con las costuras deshilachadas
y huesos hechos añicos entre sus suelas.
Jadris, descendió un cañón sombrío
repitiendo que somos historias mal contadas,
por eso siempre gira
apuntando al cielo.
No existe calibre
que viaje con la muerte,
tan sólo almas pasajeras.
Valva, un haz de luz
derritiendo nieve alta.
Comprende los detalles
que dibujan el camino,
refresca un mustang pinto
que cabalga en su paleta.
En Caravana Moriarty
Alex, the kid, prepara los caballos,
Javi, el padrino, coge las riendas.
Al anochecer alimentan el fuego
de guitarra y banjo.
Entre postas sueñan
con bailarinas desnudas en burdeles malditos
moviendo las caderas.
Cruzaremos la Peña
desde el otro Lado,
los indios siempre acechan.
Suerte que Mikel conoce el espíritu
de esta tierra, aprendió
con los Navajos,
siguiendo el sendero escarpado
hasta la frontera.
Cuando Robert Edward Lee
y otros confederados se rindieron,
Kerish se ocultó en Liérganes,
entre las tetas,
ahora es el más buscado,
él mismo pone precio a su cabeza.
A esa vida de forajido le debe
la pasión por las cumbres frondosas,
el manejo del machete y
el ansia por calar la bayoneta…
Como podéis observar,
no podemos brindar por vuestra calma
ni podéis descuidar vuestras mujeres
ni dejar abiertas vuestras puertas.
Os faltan clavos y tablas
para aseguraos el futuro…
No somos tan apocalípticos,
no disfrutamos con la crisis, pero llegamos con ella.
Os proponemos un trato, aunque
seamos “El Grupo Salvaje”, más despiadados
que un político en campaña
apurando el cuento de la lechera…
Nuestras armas son la música, los poemas,
disfrutad con nosotros…
Que comience la fiesta!!!!
ODIO A LAS CIUDADES QUE CARECEN DE PIEDAD de Oscar Domínguez
que se levantan serias
con ese sabor metálico de la discordia
y los ojos enrojecidos de los lunes.
Un poeta escribe del mañana
con el hoy suspendido
en un punto y aparte
sin más reglas que la imaginación
y la realidad reprimida en los labios.
Las calles son a veces desiertos y otras selvas.
Hay sueños de cristal orgánico
y besos que rompen mi columna en dos
con la piel reflejada en el espejo
de los rencorosos.
Odio a las ciudades que carecen de piedad,
que te miran altivas desde sus tejados
como gigantes que se hacen pasar por molinos,
como la voz del lobo
en la piel del cordero
sonriendo por un agravio comparativo.
Busco laberintos sin nombres mitológicos.
Porque siempre la realidad supera la ficción
y no todos los héroes
son de Marvel o temen la Criptonita.
Un poeta escribe del pasado
creyendo en el futuro
con los ojos abiertos,
con tu risa clavada en mi verano
y el amor pendiente para septiembre.




























