Una esquina, unos versos, unos acordes de guitarra al compás de las luces de neón. Aceras, adoquines, kilómetros de asfalto y carretera. Las botas gastadas aprietan mucho más que antaño y el cuero de la cartera no huele igual que antes. Camisetas blancas de tirantes, arpegios con cuerdas de metal y el sudor de las paredes de un local más que se agita entre copas de vino y vasos de cerveza. La banda de los corazones solitarios hace tiempo que está de gira, dicen que pronto volverá por aquí, mientras la poesía intenta doblar los renglones torcidos de una realidad que se mueve demasiado deprisa. Vasos cortos de licorprohibido que baja por la garganta y macera en las tripas, una tarjeta de visita amarillenta con las esquinas gastadas, hemos llamado a tu puerta, hoy estás de suerte.
Después de su vigésimo aniversario 2004/2024, Absenta Poetas, continúa en la acción directa, combinando las ediciones de su revista con los recitales y conciertos. Vuelven años de pisar el mármol de los bares, pubs, salas, bibliotecas y librerías, la tierra sin techo que se viste al aire libre y las habitaciones de los poetas y músicos que siguen dando vida a este viaje con forma de proyecto de largo recorrido. Más de 17.000 ejemplares sueltos, que vuelan sin retorno, como testigos agradecidos de esta andadura que sigue mirando al futuro, para daros las gracias a todas y a todos los que apoyáis este compromiso. Velas, incienso, dos monedas para los caídos y un brindis para tod@s vosotr@s... Absenta Poetas, seguimos...
III de ALEJANDRO REBOLLO
Perduraban los dolientes
enjuagando sus pies tristes
solicitando una estrella,
Naufragando su Jonás
engullido con el mundo
pereciendo en la ballena.
Yo, que a veces, abandonaba
tus átomos y tus células
quería arrojar metafísicas
Repartía mis maldades.
Y en la cena un Cristo herido
enjuagaba sus pies tristes.
Preguntó: ¿puedo arrojarme?
En otro cuerpo, en otro, en otro.
tengo miedo viernes santo.
CHAVELA de JAVIER PERALES
“Hay una cosa en la tierra más importante que Dios
y es que nadie escupa sangre para que otro viva mejor”
(José Alfredo Jíménez)
Aguardiente, desierto y madera
juntos son la voz de Chavela,
caricias que no existieron,
cartas boca abajo marcadas
sobre mesas de cantina bailan
al son de un piano desafinado.
Puñales afilados para corazones hambrientos
acostumbrados a sangrar en balde,
hacen que las penas con tequila pasen mejor,
la necesidad de ganar alguna vez
aunque sea haciendo trampas
la vistieron de cantante
de pies descalzos y poncho ceñido.
Una guitarra dulce de piel clara
que desgarra acordes suaves
cuenta las historias que sangra Jose Alfredo,
amoríos crecidos bajo techos de caña
que acaban llenando de llanto las noches más cálidas
en las que no existe ningún consuelo.
ABSENTA POETAS 6
Que se enteren todos que ya no hay voces con arrugas,
tampoco cortejos o vasos húmedos boca abajo,
ni Lorcas, ni Machados, ni Martín Fierro el Gaucho,
tan solo coplas de agua clara edulcorada,
flores artificiales en otras solapas,
pero que se enteren todos también
que desde los indios en la Sierra
hasta los mozos de la escuela
cantan todos por Chavela.
143 de ALEN KERISH
" He meditado a menudo sobre la muerte y
encuentro que es menor de todos los males".
Francis Bacon
Ni siquiera puedo mirar tu rostropues preso estoy del fango y del destrozo,
lo que antaño era un hermoso haz de luz
ahora es un sol errante que me quema,
lo que antes fue un leve soplo de viento
ahora se ha convertido en huracán,
lo que ayer fue grácil manantial de agua
hoy se vuelve tifón incontrolado.
Y en este día de sol, tu paisaje
cubierto de negras nubes sombrías
escapa volando de entre mis manos
como aquel transeunte solitario
cabizbajo ante este radiante sol,
como un barco sin velas que zozobra
a la deriva, cáscara de nuez.
Como un sutil pajarillo, pequeño,
desgasto mis fuerzas contra el destino:
ángel sin alas, cayendo al vacío.
UNIVERSO DE SATISFACCIÓN de JUANJO GALÍNDEZ
Dedicado a Bego
La luz lo inunda todo,
y tú
soplando, brisa que alisa las aristas,
ojos escudriñando duendes y enormes
en un universo de satisfacción.
Elevando el misterio,
seduciendo el encuentro
de los días que se besan.
Despistas lo aprehendido,
sugieres una nueva idea,
olvidada pero escrita
en mi breve historia
que desea siempre verte y conocerte,
más, a ti
como la nueva luz se siente,
sincera en un universo de satisfacción.
FUGAZ de MIKEL LADO PEÑA
Soledad extraña de una ola
templada de espuma que navega
entre rocas de ausencia
y arena negra de mil derrotas
susurrándote al oído
el olor a sal cautiva
de una salina abandonada
en la isla donde estás escondida.
LA VIE EN ROSE de MARIANELLA FERRERO
Las palabras hoy se llenan de improperios
no hace falta establecer un diálogo directo
un debate amplio
ni una reflexión mesurada.
Nos están jodiendo la vida
nos están apretando la garganta
y el grito que escuchamos lástima los pétalos de la inocencia.
Qué vamos a contarles mañana?
Qué vamos a inventarnos para justificar nuestra complacencia?
Qué hace falta para derogar el estado de las cosas?
Qué silencio esconde tus miserias?
Vemos crecer la soledad de las palabras perdidas
se pierden al callarlas escuecen,
ya son llagas que lucimos indiferentes.
El ébola? el cambio climático? el trabajo precario?
La estafa de la vie en rose.
El sistema nos toma en sus brazos
y nos acuna con sus imágenes tontas
y sus promesas de comodidad infinitas.
Nos controlan la medida del ombligo que miramos
Mientras tanto la historia va ocurriendo
y el ciclo vital de la barbarie se lleva por delante la alegria.
Pierde el control, descontrólate
Asume que es mejor perderlo que encontrarlo.
EREBO de AVALON
En ese lugar donde se alojan los impares,
en ese lugar, exangüe, vaga mi alma.
Donde brillan cristalinos los pétalos
tras el llorar de la aurora.
Donde el vaho atraviesa
y entumece los huesos
y eterno habita el frío que cala.
Donde la luna nunca duerme
y por todo sonido, el eco de la nada.
Arcano lecho de tumbas olvidadas.
Por toda labor el cansancio,
por siempre, amarga rutina, desesperanza.
Donde nada se espera, donde todo es la nada.
En ese lugar, en ése, vaga mi alma.
Versos de INÉS LARDERO
*
Bebí de tu lágrima gigante
me incluí en ella
dormí en tu máscara cual cosa
hecha por mí
entré en otros planetas de tu mano
besé tu automóvil
me perdí
pero prometí soltarte la mano hace ya mucho
tus dedos invocaban espíritus
que me deshilachaban.
Ya nadie te chupa los pies
eres como la lagartija a la que le cortan la cola
por treinta monedas
eres como la matrioska
cuya cara barnizan
por treinta monedas.
Versos de ALEJANDRO REBOLLO
I
En acordeón, su estirpe huida mano
invocando el genoma, la voz griega
lo anterior, lo que el nombre esconde, el canon,
lo que fui quizás, el raptor de Helena,
la sombra gris en el trigo, el otro lado,
sepultado en un vórtice de niebla.
Bajando Orfeo a los infiernos, raspando
el arpa oscura que durmió a la bestia.
Sol verde en el horizonte mirando
aquel último instante antes de verla,
acariciando el aire; caída en vano
hacía la noche, belleza muerta
de un rostro inmortal, el secreto largo
con que me adentré en la eterna tristeza.
135 de ALEN KERISH
"Estamos dispuestos a creer aquello que anhelamos".
Demóstenes
Creía que moriría
a tu lado, en mi almohada.
Creía que soñaría
repicando las campanas.
Creía que así sería,
creía que me amarías
y que mi lado estarías,
pero ya no creo en nada,
porque tú, amiga amada
fuiste como una montaña
inexpugnable, muy alta
para mi ansia cansada
de imberbes esfuerzos vanos
que de entre mis viejas manos
moribundos, claudicaron.
Adiós al destino ufano
de mi vida sin retorno.
Creía que así sería,
creía que moriría
y sin embargo te amo.
CABALLOS de MÁXI DE LA PEÑA
Sobrevino la noche de los caballos
mientras las sirenas del orden
intentaban combatir la estampida.
El galopar de los equinos
retumbaba en el asfalto
de una ciudad inerte.
Caballos salvajes de pelaje negro
relinchaban entre el fuego eléctrico
que convertía en ruinas los parques.
Nana de la luna
canta a los vivos enterrados
que los caballos
pueden morir de agonía
EL VINO Y LA SANGRE de JAVIER PERALES
El vino y la sangre
se enfrentan cada noche
en el tablero después de la cena.
Cada vez que la copa rebosa
la sangre mancha el mantel,
corre veloz hasta estrellarse sin remedio
contra la realidad fría del suelo,
sangre, vino, aliento,
voces que se atreven,
esfuerzos que se superan.
Sangre derramada es sangre perdida,
invisible igual que el contenido
de una botella rota hecha pedazos,
después solamente arrepentimiento,
el sonido del marfil al crujir
y la huida de las ideas estúpidas
que antes tuvieron vida
alejándose como el eco vivo
que una vez salió de su boca.
EDITORIAL ABSENTA POETAS Nº 15
Salía siempre inmediatamente detrás del último cliente,
apenas a un metro de su espalda. En la calle, la bastaba con
alargar el brazo para subir casi al paso al primer taxi. Se
acomodaba en el asiento trasero viendo en el retrovisor apenas
despuntar el alba con el sol convertido en un tímido punto
luminoso aún distante. Con las piernas cruzadas y la cabeza
apoyada se dejaba acunar por las exigencias del tráfico escaso a
esas horas, únicamente ordenado por hurañas y escuálidas señales.
Mantenía los ojos cerrados durante todo el trayecto, aún
así la costumbre hacía que supiese dónde estaba en todo momento.
Conocía de sobra cada recta, cada curva, las subidas y bajadas así
como las claridades y distintos golpes de luz que entraban a través
del parabrisas recorriéndole la cara. En el portal, como si se
tratase de una danza seductora y tribal se quitaba los tacones por
miedo a molestar con el traqueteo de los pasos, en el ascensor, la
chaqueta y las medias para ahorrar tiempo. Calentaba una taza de
leche en el microondas mientras acababa de quitarse la ropa,
seguido la apuraba de un trago de pie en la cocina. Por último
pasaba la mano por el lomo del gato y se metía en la cama. Estaba
acostumbrada a coger el sueño con la persiana a medio bajar,
contando en la pared el movimiento de los reflejos de la ondas
marinas. Permanecía quieta con la silueta encajada en el viejo
colchón que la abrigaba con un sinuoso abrazo. Se rendía
satisfecha al ritual diario del sueño pensando que de nuevo volvía
a ganar la partida al amanecer en un pulso desigual contrarreloj.
El Padrino
PRESENTACIÓN de la revista ABSENTA POETAS nº15 (10º aniversario)
Os esperamos el próximo Sábado 8 de Noviembre en la LIBRERÍA GIL (Plaza Pombo, Santander) a las 19:30. Recital de poesía y como siempre os podéis llevar un ejemplar de nuestra revista gratuita de poesía.
LOS NINOS DE PAPEL de DANTE BERTINI
Los hijos que no tuvimos,
aquellos que nunca soñamos tener,
hijos imposibles de un amor sin descendencia,
retratos de papel disueltos en el agua clorada
de los sanitarios,
en los laberintos sucios de las tuberías,
en el voraz vértigo de los sumideros,
esquirlas de un amor que explotó sin más,
translúcido fuego de artificio festejando el deseo
consumido al unísono,
frutos incorpóreos de una reflexión
con impreciso punto de partida
y ningún destino cierto,
producto desbocado de nuestro pensamiento
en la paz algodonosa, momentánea,
en el húmedo descanso transitorio después
de las batallas habituales
-sin rastros de sangre sobre nuestras carnes,
aunque jamás incruentas-
esos pobres niños sin nombre ni apellido,
despojados de pilas bautismales,
de fiestas y padrinos,
nos persiguen por las calles jugando al escondite
con nuestros irremediables, frívolos,
estúpidos remordimientos
-los sentimientos trastocados
por el duelo silencioso de esas muertes prematuras,
previas y
mientras aúllan la tristeza de su no nacimiento,
usan nuestro corazón como bayeta
para limpiar sus culpas,
saltan desde la inocencia de su limbo inexistente
sobre las rayuelas desteñidas,
rotas,
de un pasado pisado con trajinado aliento.
Atraviesan los ocho o nueve pasos del infierno
sin alcanzar jamás el cielo.
PAISAJE DESOLADO de MAXI DE LA PEÑA
Puede que no atraviese el valle
que perdió su fertilidad
porque mis latidos sucumbieron
a la esterilidad del paisaje.
Sopla el viento en el camino
un huracán de astillas
que vuelan arrancadas
de la madera herida de los árboles.
Mis zapatos apenas pueden
sostenerse en el suelo,
no encuentran el equilibrio
en esta tierra sedienta.
Ayúdame a transitar
por este laberinto tenebroso
donde el río murió
entre los gritos del destierro.
EL VIENTO NO TIENE MIEDO de MIKEL LADO PEÑA
Ruge sin temores el ocaso de un viento envenenado,
como si fuera gris cabello de una Venus olvidada,
que se aferra al recuerdo de su tardía primavera,
mintiéndose a sí misma, en la edad que la lleva y queda.
Sopla animoso desde el este, el aire que trae tu nombre,
como una alucinación que se torna en apacible ensueño.
Brama el sur maniático, dulcificado de cielo azul celeste,
con la ferocidad pavorosa de una vieja fiera arrinconada
entre la desdicha de los papeles, que arrastra impotentes,
y la locura que se cierne sobre el alma de ciertos seres.
Miente con sus vanas promesas el cobarde hálito del oeste,
que me arroja sobre la frente, la arena que se escapa del tiempo.
Atronó muriendo de arrogancia el duro viento del norte helado,
como si las puertas se abriesen y su aire escapara del Valhala,
y soplase intenso sobre nuestras sorprendidas y azuladas caras,
anunciando que hay dioses, que no nos olvidan desde Asgard.
Ruge sin miedo el viento que borró de mi todos los anhelos,
y me dejó, sentado y solitario, sobre la herida de tu recuerdo
INTERLUDIO de JUANJO GALÍNDEZ
Todo lo que quiera saber
sobre el vuelo de los pájaros.
Aquello que no enseñan las escuelas
ni venden los anuncios publicitarios.
Cómo alcanzar el cielo un día de tormenta,
reconocer los diferentes tonos de la hierba,
oírla componer poesía entre matojos…
Cubrirse de hiedra y musgo en invierno,
destaparse y florecer en verano.
Enseñamos a eliminar el abuso,
reducir la hipocresía,
aplacar el engaño
al cambiar ciertas cosas…
y quién sabe, si quizá algún día,
aprenda a ser libre.
BALADA PARA UN APOSTADOR de LEONARDO ALEZONES LAU
En el cajón de la mesa del hotel
con una biblia entreabierta
el revólver con tres balas descansa
las sienes en mitad del predicamento
esperando si la bala llega a la ruleta en mala hora
muerde la mejilla y la nuez
destila tu licor agrio
y atrasa el nacimiento de un par de sílabas
¡azar!
El jugador pierde nuevamente
su caballo ha llegado de último
hizo escaramuzas y valses
en el cajón de la mesa del hotel
queda regado algo de munición
entre revistas viejas y un pasaje
que alguien más subrayó
tiene el tiempo a favor
el caballo resopla, las heridas
pareciendo un dragón de sangre y jadeo
ve que aquel de las postales no es él
por esta emoción bravía
se ha ido el dinero para un hijo
la mujer separada y vuelta a casar
basta que caiga como martillo su reproche
y la cucaracha del baño al fin
nada los restos de jabón y cabello de la ducha
¿mañana? ¿habrá o no un mañana?
Mejor entra a afeitarse el rostro
quince minutos antes del amanecer
la luz temblorosa estalla en el neón
frente al espejo se mira ya hastiado de vivir así
recuerda los tiempos de gloria en los hipódromos
las noches repletas de mujeres en el billar
de las que sólo acarrea deudas
de repente suena el teléfono y atiende
guarda una selección
escucha y marca cada recuadro
la bala es otra mariposa de alas fieles al cenit
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