PRIVADA DANZA DE MÚSICA de José Manuel Sanrodri

Unos oídos que se han quedado ciegos
se resignan a escuchar el vértigo vacío de la música,
donde los violines de las chicharras descifran el silencio
y el frágil pentagrama interpreta irrespirables notas
para que dance una muñequita con ojos de goma
que pernocta en el interior, de un joyero en madera rota.

Al hervir en el aire la vigilia de una melodía metálica,
los dedos de mis pies se apuntalan en el torpe zapateo
de secas polifonías, no se escucha el vinilo arcaico de burbujas,
y mis piernas, son remplazadas por los resortes de bisagras
de las que cierran y abren en el agua de ese cuerpo mío;

la música rescinde y la polichinela en el último giro se desarma.

1 comentario:

  1. La vida es cómo esa bailarina danza y danza hasta que la cuerda de existir pierde su fuerza y se va a la nada.
    Bueno el poema
    VISITAME
    poesiadesantiagomedina.blogspot.com/

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