443 de ALEN KERISH


"En los ojos del joven arde la llama. En los del viejo, brilla la luz".
Víctor Hugo


Han pasado un par de años
y pasarán un millón más,
y ya no se tocan nuestras manos,
enredados dedos,
ni se besan nuestras bocas,
desabridos labios,
ni se encuentran nuestros cuerpos
en el albor de la mañana
con el cálido abrazo
de las sábanas.
Ahora, solamente,
de vez en cuando,
a veces,
se cruzan nuestras miradas
en unos ojos que antes,
amaban, amor, amantes.
Y que ahora
solamente,
reflejan el vacío
de lo inexistente.

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