EREBO de AVALON


En ese lugar donde se alojan los impares,
en ese lugar, exangüe, vaga mi alma.

Donde brillan cristalinos los pétalos
tras el llorar de la aurora.
Donde el vaho atraviesa
y entumece los huesos
y eterno habita el frío que cala.

Donde la luna nunca duerme
y por todo sonido, el eco de la nada.
Arcano lecho de tumbas olvidadas.
Por toda labor el cansancio,
por siempre, amarga rutina, desesperanza.

Donde nada se espera, donde todo es la nada.
En ese lugar, en ése, vaga mi alma.

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