LA MIRADA PERDIDA de JUANJO GALÍNDEZ


El azul soporta
mágicos los pilares
del misterio.
Aquellos que buceasteis
sabéis bien
que la raíz
pertenece al olvido,
las ramas al abrigo.
Entre tanto vuela un simio
allende de la pradera
y pone en duda la vida
extraña, por ser de fuera.
Arranca gemidos,
mezcla alaridos,
se denomina “masa silenciosa”.
Ese azul tan familiar,
se contempla igual
que se atraviesa.
En el hondo no hay lugar
para el paso de los años,
el tiempo es un absurdo
teñido de azul.
Quienes traspasasteis las fronteras
lo sabéis bien,
nada vuelve a ser lo que era.

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