TODO LO QUE PUDE APRENDER EN AQUELLA NOCHE de HECTOR VÉLEZ MARTÍNEZ


Fuiste una de tantas mujeres que me acurrucaron en su ombligo,
que me enseñaron a vivir sin salvavidas,
que me enseñaron a nadar entre los charcos de saliva.

Pasé más de mil noches en una noche pegado a tu piel,
parafraseando a Groucho Marx entre tus sábanas sucias
y abstraído en la quimera de buscar esquinas en tu cuerpo.
Tus susurros de cristal sangraban mis oídos,
tus caricias caían pesadas como las últimas palabras
de un suicida,
cuando tu lengua me humedecía se humedecía el universo.
Eran buenos tiempos el escaso tiempo
que me prestaste aquella noche,
me diste clases para abandonar tu cama,
así que me fugué con el recuerdo de haberte
hecho el amor con todas mis fuerzas.
Todo lo que me enseñaste lo utilicé
para no volver a verte.

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